Haciendo Yoga de a dos

Hace mucho tiempo no practico Yoga, tal vez hasta unos diez años. En mi escuela me enseñaron todo lo que sé de esta práctica, y tres veces por semana teníamos una relajante clase de Yoga en la que nos divertíamos muchísimo, además de aprender a relajarnos y meditar.
Dentro de estas clases que recuerdo con tanto cariño, una de las actividades que más me gustaba realizar era el Yoga de a pares. Escogíamos un compañero de clase y practicábamos Yoga juntos, haciendo de esta actividad una práctica de lo más provechosa y entretenida, de la cual se podía aprender mucho más si se practicaba de a dos.
Esto es lo que se llama Partner Yoga, y consiste en practicar Yoga junto a un compañero que no necesariamente debe tener un vínculo afectivo estrecho con nosotros, pero con quien estemos complementados y sincronizados para hacer Yoga al mismo nivel.
De esta manera se puede hacer las asanas (posturas del Yoga) con mayor precisión y fuerza, ya que tenemos al otro de espejo y esto nos permite ver dónde nos equivocamos y fortalecer los puntos que estamos realizando bien. Es un trabajo en equipo en el más amplio sentido de la palabra, incluso espiritualmente.
En el Partner yoga la respiración es fundamental. Es importante estar sincronizados con las inhalaciones y las exhalaciones, para así no sólo estar conectados y concentrados a la par, sino que también para coordinar con mayor precisión los pasos y movimientos de las asanas.
Verás que si lo que te interesa es aprender Yoga esta es una idea excelente, pues con el Partner Yoga el aprendizaje de este saber milenario se consigue con mayor intensidad y en menor tiempo.
Vía | ElUniversal
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