Los secretos medicinales de la ortiga

Por lo general no vemos a las ortigas con demasiada simpatía. Es mundialmente conocido que si hay algo que no debes hacer con las ortigas es cogerlas con la mano, y debes hacerlo con los guantes puestos, pues el ácido fórmico (el mismo que está presente en las hormigas) puede irritarte la piel.
Sin embargo, la ortiga esconde de incógnito muchas propiedades beneficiosas que son explotadas desde la antigüedad. Los antiguos griegos la utilizaban para curar la artritis y curar infecciones varias, pero además de estas propiedades la ortiga esconde otros beneficios más que interesantes.
En primer lugar sus hojas son muy ricas en minerales como magnesio, hierro, sílice y zinc, además de tener vitaminas B2, B5 y ácido fólico. Estos compuestos permiten utilizarla contra el acné, la caída del cabello, las uñas frágiles o la fatiga. Además, al tener un efecto remineralizante la ortiga permite regenerar el cartílago en personas que sufren de artrosis.
Si deseas consumir ortigas ten cuidado al cogerlas, pues sus hojas pueden irritarte la piel. Sin embargo, puedes consumir sus hojas cocidas o crudas en una ensalada fresca. Son mucho más sabrosas de lo que imaginas y además tienen propiedades muy beneficiosas para nuestro organismo.
Vía | Naturamedic
Tags: Fitoterapia, plantas curativas, Plantas medicinales
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El Maestro Paracelso nos dice en su Botáni-
ca Oculta, que el zumo de ortiga es emplea-
do para detener la hematuria, metrorragia,
epistaxis y en la hemorragias en general.
Las hojas contienen galotaninos, ácido
fórmico, acetilcolina, histamina. Están
presentes hierro, azufre,calcio, manganeso,
vitaminas A y C.
Es antianémico, hemostático, galactagogo,
depurativo, desinfectante, diurérico y
revulsivo.
El uso inadecuado de esta planta puede
producir dermamtitis.